Reliquias

La Hermandad de Jesús Nazareno incorporó a su patrimonio las reliquias de las santas Ángela de la Cruz y Madre María de la Purísima. La concesión fue resultado del compromiso que adquirió la madre general de las Hermanas de la Cruz, sor María de la Cruz, cuando visitó por última vez el convento ciudadrealeño, una de las 54 casas que la Compañía tiene repartidas por el mundo.

Precisamente la Hermandad mantiene estrechos lazos con las hermanas de la Compañía de la Cruz a las que apoya a través de diferentes actuaciones en su acción social y caritativa con los que menos tienen. Unión que se refleja hasta el punto de vestir la Cruz Parroquial con el cinto y la tela marrón de su hábito. Madre María de la Purísima fue canonizada hace algo más de un año por el Papa Francisco quién destacaba la gran humildad y el servicio a los pobres de esta nueva santa. Se trata de la segunda hermana de la Cruz cuyo nombre figura en el Libro de los Santos inaugurado por Santa Ángela, quien fundara en 1875 la congregación.

Las reliquias, recogidas en la Cuaresma de 2016 por un grupo de hermanos en la ciudad de Sevilla, permanecen en una vitrina especial del museo de la Hermandad para ser veneradas. Únicamente en las dos salidas penitenciales salen de ahí. El Domingo de Pasión el relicario de plata se sitúa a los pies de Jesús Nazareno en el propio paso del titular. En cambio, durante la madrugada del Viernes Santo su presencia se acentúa. De hecho, uno de los nazarenos de la corporación porta el relicario escoltado por dos faroles. Así, los fieles devotos se pueden acercar durante el recorrido a besar las reliquias.