Bolsa de Caridad

La Bolsa de Caridad de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno tiene su origen en la labor de Caridad de Ciudad Real. Esta Antigua y Venerable Hermandad, consciente de su responsabilidad social y con el objetivo de promover y ampliar sus capacidades y actividades, decide crear una Obra Asistencial para dar respuesta a los problemas sociales de nuestro entorno. Sus fines son atender a las personas que son víctimas de la pobreza, de la exclusión social y la marginación, orientando su actividad especialmente hacia las necesidades de las personas mayores, la infancia, las personas con discapacidad, los inmigrantes y a todas aquellas personas que sufran la miseria, la marginación y la carencia de los recursos básicos para una vida digna.

Desde su constitución en 2014, la Bolsa de Caridad ha iniciado un camino de crecimiento y ampliación de sus actividades gracias la generosidad de los hermanos del Señor y donantes particulares, a la acción inestimable de los voluntarios y también a una ingente labor de búsqueda y obtención de recursos , que han permitido multiplicar nuestra acción y el número de beneficiarios.

La Bolsa de Caridad desarrolla su actividad en tres líneas fundamentales:

Distribución de alimentos y productos de primera necesidad. Recogiendo alimentos y productos básicos de diversas instituciones públicas y privadas, donaciones y aportaciones, canalizados a través de una pieza clave en todo este engranaje, ya que sin ellas no sería posible, las Hermanas de la Compañía de la Cruz.

Ayudas a Instituciones públicas y privadas que atienden a colectivos especialmente vulnerables (mayores, niños, comunidades sin recursos…) A parte del 10% de la cuota de cada Hermano que es destinada a Cáritas y gracias a la generosidad y aportaciones de nuestros colaboradores y de donativos particulares, hacemos llegar nuestra ayuda económica directa a algunas Instituciones que no cuentan con ayudas públicas para desarrollar su extraordinaria labor de caridad con personas en situación de pobreza, exclusión social y marginación.

La Caridad va más allá de dar, nos lleva a darnos. Y por eso, la Bolsa nació también para promover y organizar actos comprometidos, desde la creencia de que es posible transformar la sociedad y hacerla más justa y compasiva con el concurso de personas que pueden entregar su tiempo, sus capacidades, su voluntad y su compañía sincera, una sonrisa amable, afecto, cercanía y comprensión. Todos los que presumen de su sangre morada y todas las personas de buena voluntad que compartimos esta fe y aspiramos a ser mejores cristianos a la luz de la Palabra y el mensaje de Jesús, estamos llamados a esta misión.