Sábado, 19 de Mayo de 2012 . Faltan 43 días para la Madrugá del Viernes Santo
1. ¿Cuándo te diste cuenta de que Dios te llamaba a ser sacerdote? ¿A qué edad te ordenaste?
Mi vocación empezó en mi familia. Desde muy niño en casa se hablaba de Dios. Empecé de monaguillo y aún
sin cumplir los 11 años entré en el Seminario, donde fui buscando y escuchando a Dios. Con 25 años,
recién cumplidos, me hice cura, un 29 de marzo.
2. ¿Cuánto tiempo llevas en la Parroquia de San Pedro? ¿Qué destacarías de estos años?
Éste es mi tercer curso en esta parroquia. Podría destacar muchas, muchas cosas. Si me tuviese que quedar
con algo, destacaría, primero, mis compañeros sacerdotes que me allanaron, y lo siguen haciendo, el camino.
Día tras día es un gusto trabajar y aprender de ellos. En segundo lugar, la gente que la componéis. Gente
con fe, que reza, comparte, celebra y que a uno le ayuda a vivir su ministerio sacerdotal.
3. ¿Tenías relación con el mundo cofrade antes de tu llegada a San Pedro?
La relación con el mundo cofrade era muy diferente. En los dos pueblos donde estaba, Cózar y Almedina,
todo lo relacionado con las hermandades era muy distinto. En los pueblos las cosas se viven de otra
manera.
4. ¿Perteneces a alguna Hermandad penitencial o de gloria?
Hoy por hoy no. Hasta hace unos años pertenecí a S. Bernardo de Hinojosas, el pueblo de mi abuela, y a
la Virgen de la Cabeza, de Puertollano, donde mi abuelo fue hermano mayor muchos años.
5. ¿Qué supone para un sacerdote la llegada del tiempo de Cuaresma?
Es un tiempo, como para todos los cristianos, de preparación para vivir un tiempo de gracia, que es el
Triduo pascual y el tiempo de Pascua. Sirve para interiorizar la vida por medio de la oración y de la
penitencia, predisponerse a escuchar más intensamente al Señor, e introducirse en su Misterio de Muerte
y Resurrección.
6. ¿Cómo ves las ocho hermandades de la Parroquia?
Creo que en muy buena disposición, enfoque y horizonte. Se nota que se han trabajado en ellas y se ha
estado pendiente de sus desarrollos para buscar la conexión entre ellas y con la Parroquia.
7. ¿Qué deberían hacer las Juntas de Gobierno y los Consiliarios para animar a los cofrades a que participen en los cultos
organizados?
Desde mi punto de vista, habría que creerse y vivir los fines de las Hermandades y cofradías. Cuanto más
los leo, más convencido estoy de que habría que explicar mucho y bien qué es una hermandad, sus fines y
medios y el potencial eclesial que pueden, y deberían, desarrollar.
8. ¿Crees que las celebraciones de los Triduos y Funciones se realizan de manera digna y participativa?
Si algo me sorprendió de esta parroquia es la preparación tan exhaustiva de estas celebraciones, y de todas, pero más
en concreto de estos días tan centrales del cristianismo. Y, lo que aún me llamó más la atención, gratamente, es que,
desde la sencillez y sin grandes ostentaciones o celebraciones sobrecargadas, se celebra con toda la dignidad que
merecen dichos días. La participación es muy alta, aunque, habría que hacer caer en la cuenta, que lo central de esos
días son las celebraciones de los Oficios y, sobretodo, la Vigilia Pascual, momento cumbre de nuestra fe. Aquí, si
incidiría en animar a que nos demos cuenta de la importancia de esta celebración.
9. Las Hermandades de la Parroquia llevamos unos cuántos años realizando acciones conjuntas, como el
Vía Crucis, un Viaje anual, Pregón Parroquial… ¿Qué opinas de estas actividades?
Que son signo y fruto de un trabajo muy bien hecho por parte de las Hermandades y por parte de la Parroquia que a ello
os anima. ¿Pueden hermandades estar enfrentadas entre ellas? Sería una incoherencia e, incluso, escándalo para quien
no está dentro. De ahí, que, todo lo que sea trabajar en unión y comunión es muy fructífero y ejemplo a seguir por
parte de otros.
10. Y en cuanto a la formación, ¿en qué estado se encuentra la formación cristiana de los cofrades de la Parroquia?
Este tema lo lleva D. Lorenzo. Tenéis formación todos los meses donde acude un buen número de cofrades, aún así, las directivas
tendríais que animar a que todo cofrade esté muy bien formado. Ahí puede estar la clave de una comprensión y participación
plena en una hermandad.
11. ¿Cómo ves la Semana Santa de Ciudad Real? ¿En qué se puede mejorar?
Aunque sólo he estado en dos Semanas Santas, la veo bien. Uno constata que hay muchas formas de procesionar dentro de la misma
ciudad. El silencio y respeto de algunas Estaciones de Penitencia contrasta con otras formas. Creo que la formación cofrade y
la comprensión de los fines de las Hermandades ayudaría a evitar posibles desviaciones que, a veces, se han dado o se pueden dar.
Quiénes somos y qué hacemos serían cuestiones para un mejor desarrollo y profundización del Misterio que se celebra esos días.
12. El domingo de Pasión, ¿qué significado tiene para la Parroquia? ¿y para la ciudad?
Creo que es el anticipo de la Semana Santa, y así lo vive la ciudad. El antiguo traslado del Nazareno abre ya las puertas a
la Semana Más Grande del Cristianismo.
13. El año pasado presidiste la Procesión del Domingo de Pasión ¿destacarías algún momento importante a lo largo de su
recorrido?
Primero destacaría el contraste con vuestra estación de Penitencia de la Madrugada de Viernes. Se vive como más festiva, mientras
que la del Viernes es más sobria, silenciosa e intimista. Si destacara algún momento, me quedaría con la salida de la Parroquia o
con la entrada. Son los momentos más emotivos del recorrido.
14. ¿Conoces la vida de las Casas Hermandades?
Poco. He estada el algunas, pero no puedo decir que conozco los entresijos de ellas. Sé que es lugar de unión y reunión del
mundo cofrade y, en especial, de los propios hermanos. El algunas se celebran reuniones formativos o charlas coloquios.
También sé que son un medio que os ayuda a sacar adelante los gastos de la cofradía. Pero, como decía, no conozco el día a día
de las Casas de Hermandades.
15. ¿Cómo puede un sacerdote animar a un cofrade a seguir los Estatutos o Reglas que rigen una Hermandad?
Ayudando a que quieran al titular de su hermandad. Creo que hay que seguir profundizando y explicando la función tan importante
que tienen en la Iglesia las Asociaciones de fieles. Como sacerdote, siempre animo a las Juntas Directivas a que hagan entender a
sus hermanos dónde están y a quién le rezan. Cuanto más quiera uno a Cristo, a su Madre o a los Santos, más en comunión entre
hermanos y con la Iglesia estará.
16. ¿Qué momentos destacarías de las procesiones de la capital? ¿Hay algún instante que hayas vivido estos años que
resaltarías?
Como señalaba antes, veo que hay diferentes modos de procesionar. Es cierto que en estos años he presidido la Penitencial de
San Pedro y aquellas donde se ha ido meditando, bien el Vía Crucis, las 7 palabras, o los Dolores de la Virgen. Yo, personalmente,
me quedaría con esta forma silenciosa y recogida de procesionar.
17. ¿Qué le dirías a un cofrade que va a salir con su túnica en el cortejo de Jesús Nazareno la próxima madrugada
del Viernes Santo?
Que sepa que, como llamáis a las procesiones, va a realizar una estación de penitencia. Es buen momento para interiorizar
la fe, para rezar junto a las meditaciones que acompañan el recorrido, que es buen momento, en el silencio de la procesión,
para poner la vida en manos de Dios, con las alegrías y esperanzas, junto a los dolores y preocupaciones que uno tiene en su
vida diaria. Que sepan que es hacer penitencia y que nos debe ayudar a creer más firmemente en Cristo y en las cruces que
llevamos cada día.
18. ¿Y qué le dirías al costalero?
Simplemente que sepan a quién llevan en sus hombros. Se puede caer en el peligro grave de olvidar o confundir que es a Cristo
con su cruz a cuesta a quien sacan, como catequesis gráfica, por nuestra ciudad.
19. ¿Qué implica la Jornada Mundial de la Juventud de este 2011 en Madrid para los cofrades y sobre todo para los
jóvenes cofrades?
Creo que es, o debería ser, un momento de eclesialidad. Estas Jornadas pretender animar a los jóvenes a seguir a Cristo
y a unirse a la Iglesia que abre las puertas de su hermandad o parroquia, incluso país, para rezar todos juntos y convivir
bajo la protección de Dios y con su representante en la tierra, el Papa, alentándonos a seguir creyendo y dando testimonio
público en nuestras vidas.
20. Muchas de nuestras hermandades está compuestas por gente bastante joven, incluso en las Juntas Directivas,
¿Qué consejo le darías a un joven para que se afiance su vida cristiana?
La oración y los sacramentos. Los veo como necesarios en toda vida cristiana, y especialmente, en los jóvenes. Es desde
ahí desde donde uno se va uniendo cada día más a Dios, a Cristo, el Nazareno, y por tanto a su Iglesia y a todos los que
la forman. No se puede entender una vida cristiana sin Eucaristía y, como consecuencia, no se puede entender dar testimonio
público de la fe sin participar del mayor regalo que nos dejó Cristo. Afianzad la fe y afianzaréis vuestra vida.
21. Un consejo final para la Hermandad del Nazareno para esta Semana Santa 2011.
Como dijo San Pablo en la Carta a lo colosenses y es el lema de la JMJ: "Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe",
que de verdad y, de corazón y de palabra, deis testimonio de Cristo que muere y Resucita por nosotros, y así lo trasmitáis en
vuestra vida y en vuestra Hermandad y que cuando salgáis en procesión volváis a recordar que sois una catequesis viva que no
sólo se debe quedar en ese día sino que debe llevarse en toda nuestra vida. Que vuestra fe, creencia y pertenencia a Jesús
Nazareno os dure toda la vida y de ello deis testimonio.